jueves, 11 de agosto de 2016

La mirada de Chapman de Pere Cervantes




Esto no es una reseña de la novela, tan solo son mis impresiones y algún comentario sobre ella.

Antes de comenzar mis vacaciones terminé de leer la novela de Pere Cervantes: «No nos dejan ser niños». En ella, conocí a  María Médem y Roberto Rial inmersos en una trama en la que asesinaban a personas de edad con un modus operandi muy característico. También, asistí a las circunstancias personales que rodeaban a ambos y desde que escuché hablar al autor en la semana de Castellón Negro sobre las vicisitudes de una mujer como María para llevar a cabo su trabajo y, a la vez, sin que se resintiera su papel de madre, estaba deseando saber qué había hecho con ella en esta segunda novela: La mirada de Chapman, que compré en Castellón para que el autor me la firmara.
Lo primero que me llamó la atención es el título, quizá porque no estuviera muy informada de un hecho concreto, hasta casi el final no supe el porqué y la verdad es que está muy bien escogido. Espero no haber sido la única que no cayó en quién o qué era Chapman (No lo desvelo aunque sé que su autor lo ha contado en alguna entrevista. Prefiero dejaros con la intriga). 
La novela se sitúa igual que la anterior en Menorca, donde sus calles, plazas y monumentos cobran tal importancia que te dan ganas de salir corriendo a comprar un billete de avión e ir a visitarla. Y toda la trama tiene el origen durante la celebración de la primera Semana Negra de Ciutadella, Menorca (es la segunda novela, de la que tengo noticia, la otra es «Los muertos viajan deprisa», de Nieves Abarca y Vicente Garrido que transcurre durante la Semana Negra de Gijon, por lo que he decidido plantearme el acudir o no a estos encuentros ja,ja,ja). De nuevo María Médem en acción, esta vez incluso participando en la Semana Negra como autora, después de haber escrito su primera novela negra junto al que fue su profesor de Criminología, Paco Galván. A propósito de esto —que me recuerda a la pareja creadora de la serie de Valentina Negro y Javier Sanjuan, los autores citados con anterioridad— debo referir, que a mi entender la novela esta novela está llena de guiños que espero hayan sido intencionados (ya nos lo dirá el propio autor) y no solo el producto de la calenturienta mente de una psiquiatra en periodos de vacaciones que necesita a toda costa unir cosas... Por ejemplo, el nombre del médico forense es Vicente Abarca, o la referencia a un autor muy famoso de novela negra reconocido en el extranjero y que curiosamente se llama Alexis del Árbol, o las claras demostraciones de determinados autores egocéntricos, editoras que pierden el culo cuando ven que el producto que llevan pueden reportarles pingues beneficios, una clara rivalidad entre los autores que acuden a la semana negra y sobre todo las críticas a lo que es o no, novela negra...
Dejando a un lado estas impresiones, la trama que comienza con el asesinato del hijo de un conocido editor está muy bien construida y sustentada, que es lo más importante, de manera que hasta el final no llegas a saber quién es el auténtico malvado/a, pues con anterioridad has ido descartando muchos de los personajes que Pere nos va presentando como posibles culpables. Como no podía ser de otro modo, Roberto Rial es enviado desde Madrid para que ayude a resolver esos inexplicables crímenes que han roto la paz de la pequeña ciudad y se encontrará con su antigua compañera, María, en la que el paso del tiempo y los sucesos acaecidos, al igual que le ocurre a Roberto, les pasará factura. 
La lectura es muy ágil, rápida, no puedes dejar de leer, pero tiene frases aplastantes que merecen unos minutos de reflexión. 
He notado mucho cambio de la novela anterior a esta. Se palpa la evolución y el interés del autor (para él es una novela reivindicativa de sus 25 años de profesión) por dotar a la trama no solo de acontecimientos sino también de los aspectos psicológicos, sociales y políticos que rodean tanto a sus protagonistas como a los personajes secundarios. Un final inesperado redondea esta novela en la que he advertido la evolución de su autor y estoy deseando conocer qué futuro deparará la mente de Pere Cervantes para María Médem y Roberto Rial, aunque me temo que quizá no sepamos más de ellos.
Una novela policial recomendable para todos los públicos sean o no seguidores del género negro.



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lunes, 8 de agosto de 2016

Paseando con... David Jiménez "El Tito"





Amanece y el azul del mar comienza a hacerse visible. Las olas se estrellan con furia contra la orilla como si les fuera la vida en ello. En el horizonte, los tonos anaranjados de los primeros rayos de sol se confunden con los azules dando lugar al sexto color del arcoíris: el precioso añil. El mar, ese mar, que por motivos de trabajo tiene que patrullar nuestro invitado de hoy. 
La semana negra de Castellón fue el escenario en el que conocí a David Jiménez con el que había cruzado algún que otro tuit meses antes. Allí, precisamente, compré un ejemplar de su novela, Muertes de sobremesa, y después de leerla y disfrutarla en el mes de julio, he querido pasear con él y conocer más a fondo a este joven escritor de novela negra.



La cita para nuestro paseo es al alba. A David, como al protagonista de su novela, Marcial Lisón, le gusta recorrer su ciudad, Cartagena, en coche y de madrugada, cuando parece que descansa, pero en realidad tiene un ojo cucado, como él mismo dice. Siempre que puede sale a pasear sin rumbo alguno y descubre cosas que el día, cargado de premura, oculta en un segundo plano. 


Yo también quiero conocer más pero sobre él, sobre su afán por escribir y sobre el porqué de otras muchas cosas que iremos desvelando en nuestro paseo.
¿Te parece que comencemos presentándote ante tus lectores? 

¿Quién es David Jiménez “El Tito”?
David Jiménez es un licenciado en Biología que, por mor de las circunstancias, desempeña un trabajo (que me apasiona) que nada tiene que ver con lo que estudié. Soy agente de Vigilancia Aduanera: un cuerpo policial perteneciente a la Agencia Tributaria (sí, Hacienda) que se encarga de la represión del contrabando y la lucha contra el fraude fiscal y el blanqueo de capitales.

¿Por qué lo de “El Tito”? No sé si te lo habrán dicho alguna vez, pero a mí me suena más a torero que a escritor.
El Tito es el sobrenombre por el que me conoce el grueso de la gente de mi ciudad, y que nace de la época en la que, mientras estudiaba en la universidad, trabajé como camarero para desahogar un poco a mis padres.
La verdad que es un poco largo de explicar, así que trataré de sintetizar. Por cierto, empezaré declarándome antitaurino, para matizar tu primera impresión.
Yo, como veterano del bar, me encargaba de «bautizar», unas veces con más acierto que otras, a los nuevos trabajadores que se incorporaban. Una vez entraron dos de golpe: Mariano, al que decidí llamar Mari, y David, al que un compañero, para no confundirlo conmigo, denominó Bruno. A ellos les hizo gracia aquel cambio de nombres y Mari, por haberle puesto yo ese nombre, comenzó a llamarme papá, mientras que Bruno me decía Tito. Con el tiempo Mari nos dejó y Bruno se quedó, así que todo el que entró después de él asimilaba que yo era el Tito, de manera que desde finales de los 90 soy «El Tito».
He dejado numerosos matices por el camino, pero si no necesitaría veinte folios. 
Espero haber solventado tus dudas.
Todo aclarado. El caso es que estuve varias veces para preguntártelo en Castellón y al final no lo hice ;-)

¿Té, café o chocolate para desayunar?
Café, sin ninguna duda.

¿Cómo es un día cualquiera para David?
Mis días, debido a lo particular de mi trabajo, varían mucho si son laborales o de asueto. 
Cuando toca currar estoy las veinticuatro horas pendiente del teléfono, por si surge algún aviso y toca embarcarse. Si estoy libre, después de dejar a los niños en el cole y, aprovechando que mi mujer va al gimnasio, leo, atiendo redes sociales, salgo a correr (no hago running), en realidad lo que me apetece, no me planifico. Después de comer es el momento en el que mi mujer y yo aprovechamos para ver series (somos adictos). La tarde la ocupan los niños (salen a las 17:00) y la noche es mía: escribo, escribo y escribo.

¿Cuántas horas necesitas dormir para encontrarte bien?
En eso soy un poco raro. Duermo entre cuatro y cinco al día, y me encuentro de lujo. Eso sí, por mi trabajo no siempre pueden ser por la noche.

¿Recordar o soñar?
Ambas. Sueño siempre, cada día, pero para anhelar metas lejanas es imprescindible recordar el trabajo empleado en las conquistadas.

¿Una figura importante en tu infancia?, ¿por qué?
Mis padres. De mi madre heredé la pasión por la lectura y de mi padre por el fútbol. Entre esas dos aficiones consumo el tiempo de ocio.

¿Cuál es tu comida preferida?
Aquí le decimos olla de cerdo, pero se resume diciendo comida hipercalórica en la que hay mucha carne, patatas y habichuelas.
Eso suena a suculento...

¿Te gustan los animales? ¿Tienes mascota?
Adoro los animales. Tengo perros (no precisaré cuántos para que la propietaria de mi casa, si nos lee, no se escandalice), un gato y una tortuga.
De hecho, uno de los protagonistas de su novela, Muertes de sobremesa, es Sola, una galga fiel compañera de Marcial Lisón. Cuando leáis la novela, sabréis el porqué.


Una canción.
«El perro verde» de Marea. Adoro a Kutxi Romero.

Una película.
La vida es bella, Matrix, tesis, Nueve reinas, El hijo de la novia… No tengo una definida: me gusta que me hagan pensar. 

Un libro.
«Los renglones torcidos de Dios» de Torcuato Luca de Tena. Me marcó mucho su lectura y me ayudó a saber qué quería escribir.

¿A qué país te gustaría viajar?
Me queda tanto que ver en España que no tengo un país concreto al que desearía viajar.

¿Crees en el amor a primera vista?
No. Creo que alguien te puede atraer a primera vista y cuando lo conoces te pueden dar ganas de tirarlo por un barranco, y que otro que, en un primer momento ni fu ni fa, conociéndolo puede llegar a ser lo que siempre has soñado.

¿Qué importancia das a la familia?
El cien por cien. Son el motor de todo. Mi día a día se hace pensando en mi familia.

¿Qué es para ti la amistad?
Para mí la amistad es algo que se construye muy despacio, sin premeditación y que cuando te quieres dar cuenta está ahí. Sé que se trata de amistad cuando, a pesar de haber pasado mucho tiempo (a veces años), quedas con alguien y hablas con él como si la última vez que lo hubieras visto fuese ayer.

¿Tienes muchos amigos o muchos conocidos?
No creo que nadie pueda tener más de una decena de amigos de verdad, al menos según mi concepto de amistad. Yo cubro ese abanico. Conocidos muchísimos. Y que no falten: aún me queda hueco.

¿Soledad o bullicio?
Depende el momento. Como norma general la soledad, pero me encanta que en los eventos importantes haya muchísima gente.

¿Cómo llegaste a las redes sociales, facebook, twiter…?
Por curiosidad, pero casi toda mi actividad en ellas es referente a la literatura, mi vida personal no tiene cabida en ahí.

¿Quién o cómo te aficionaste a escribir?
Desde que tengo uso de razón recuerdo a mi madre con un libro en la mano, así que, por imitación, comencé a leer muy pronto. No recuerdo, en cambio, qué me hizo dar el paso a escribir, aunque imagino que fue la curiosidad de saber si yo era capaz de contar con destreza las historias que brotaban en mi cabeza.
En esto coincidimos, yo también recuerdo siempre a mi madre, una vez que terminaba con las labores de la casa, coger una novela y perderse en la trama. Muchas veces he pensado si así no viviría nuevas vidas... 

¿Libro en papel o lector de ebook?
Me gustan más en papel, pero por motivos de almacenaje me pase al digital hace un par de años. Desde entonces solo he comprado en papel uno, pero no diré cuál.

¿Cuántos libros has publicado?
Solo he publicado «Muertes de sobremesa», aunque escribí uno titulado «Un yonqui de traje y corbata» que ninguna editorial tuvo a bien asumir el riesgo y que me sirvió para pulir defectos.


¿Por qué escogiste el género negro-policíaco? ¿Es tu preferido, en el que te siente más cómodo?
Casi el cien por cien de mi lectura es de este género (algo que debo solucionar si quiero enriquecerme), así que solo acuden tramas de esta índole a mi cabeza.

¿Nunca pensaste en autoeditarte, en ser un escritor independiente? 
Claro que lo pensé, pero necesitaba saber que alguien, además de mi familia y yo mismo, creían que mi trabajo merecía la pena; tanto como para arriesgar su dinero.
No solo puedes autoeditarte arriesgando dinero. Si lo haces en Amazon, no solo no arriesgas sino que puedes ganar bastante, te lo dice una autoeditada que ganó muuuucho más que lo que lleva ganado desde que publica con editorial. me refería 

¿Lees mucho?
Cuando escribo algo menos, pero si no suelo leer cuatro o cinco libros al mes. Si es mucho o poco será en función de con quién lo compares.
Creo que en eso lleva razón, lo mismo ocurre cuando le preguntas a alguien si bebe mucho o poco (yo por cuestiones profesionales lo hago a menudo) jajaja

¿Cuál es tu momento del día preferido para leer?
Para leer no tengo uno preferido. Siempre leo algo antes de acostarme, pero la mayor parte de la lectura la hago en los huecos de tranquilidad que le robo al día.
Los escritores a tiempo parcial, como nosotros, siempre andamos robando tiempo al tiempo ;-)

¿Qué te aporta el contacto tan directo que mantienes con tus lectores y con otros escritores?
Con los lectores descubres las sensaciones que han sentido con tu trabajo y puedes comprobar si has trasmitido aquello que imaginabas cuando escribías. Yo he de decir que he recibido mensajes privados que me han emocionado y que han hecho que todo el tiempo empleado merezca la pena y se vea recompensado con creces.
Con los escritores me permite humanizarlos. De muchos solo conocemos sus obras y gracias a las RRSS hoy podemos conocer a las personas, qué piensan, qué opinan, cómo aceptan (o no) las críticas…
Creo que somos unos afortunados por tener las redes sociales y el contacto tan cercano con nuestros lectores y amigos virtuales o no.

¿Algún secreto inconfesable que quieras contarnos… jaja?
Dejaría de serlo. 
Nos deja con la intriga, espero sonsacarlo algún día.

Te animo a que conozcas a este escritor que dará que hablar: 



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jueves, 4 de agosto de 2016

Este jueves un relato: Un día en...



Un día en la playa

Según alguna corriente filosófica los humanos cuando nacemos somos una «tábula rasa»; es decir, una tablilla sin escribir, sin cualidades innatas, de modo que todos los conocimientos y habilidades son fruto del aprendizaje, de nuestras propias experiencias, sobre todo, de aquellos momentos sensopercibidos que impregnan nuestros sentidos. 
Hoy ha sido ese día, ese primer día en la vida de Alberto, mi nieto, en que su retina se ha visto sorprendida por el ondulante vaivén del mar con sus estelas de espuma blanca y sus oídos han captado el rítmico chapoteo del agua al morir en la orilla. Lo tenía en brazos mientras miraba extasiado la inmensidad de ese mar azul que se batía en retirada para volver al ataque, instantes después. Veía sus ojos abiertos y en su pupila el brillo de lo recién descubierto. Reía, lo abrazaba, lo besaba y pensaba: «ahora todo esto ya forma parte de él». Una nueva experiencia que, sin duda, lo conformará de una manera peculiar. Después, sus manos y sus pies pisaron esos millones de partículas de rocas disgregadas que nosotros llamamos granos de arena, su cuerpo se hundía en ella bajo su peso y seguía sonreído.  Y en ese instante, mi corazón brincó de emoción. No solo él estaba vivenciando ese instante, yo también formaba parte de su maravilloso encuentro con la naturaleza. De ese día en que su mente supo de la inmensidad del mar, que tuvo esas sensopercepciones que han dejado grabadas sus huellas en sus límpidas neuronas y que ya forman parte del acerbo de su memoria. Aún es pequeño y necesitará de refuerzo para que identifique lo que ahora es tan solo una color, un rizo, una estela, un ruido, una textura..., pero ahí esta la grandeza del ser humano, en ir llenando esa tablilla día a día hasta conformar toda una vida de vivencias vividas. Y lo mejor de todo es que yo he compartido ese día, ese gran día en que él conoció por primera vez el mar.

Más relato en el blog de Charo ¿Quieres que te cuente?

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domingo, 31 de julio de 2016

Paseando con... Mayte Uceda




Hace muchos meses que no doy uno de estos paseos tan apetecibles con personas que tanto tienen que decir en el mundo literario. Para el regreso de esta sección de mi blog,  cuento con una escritora y amiga, Mayte Uceda.
Conocí personalmente a Mayte en junio de 2014 cuando fui a Gijon para  presentar mi novela Bajo los tilos, pero ya habíamos conectado cuando éramos escritoras independientes que peleábamos, a brazo partido, por conseguir que nuestras novelas autoeditadas en Amazon se hicieran visibles.

La impresión que tenía de ella, en nuestra relación virtual, no solo se confirmó sino que aumento con creces.  Mayte es una  mujer  callada, le gusta estar en un segundo plano desde el que observa con esos grandes ojos que tiene, pero es muy divertida, su risa ilumina su rostro y a todos aquellos que tiene a su alrededor. Es una excelente escritora que sabe mantener los pies en la tierra, a pesar del éxito que obtuvo con su novela Un amor para Rebeca y, en la actualidad, con Alicia y el teorema de los monos infinitos, publicada por la editorial Planeta.

Me he citado con Mayte en Cudillero, el pueblo en el que vive con su familia. Un pueblo asturiano, pesquero, con muchas leyendas sobre el mar a sus espaldas. Nos dirigimos hasta el Faro, está atardeciendo. Unos de lo momentos preferidos de Mayte, coincidiendo con el encendido del reflector.


En este sitio tan ideal y con el mar como te testigo comenzamos nuestra charla:

¿Quién es Mayte Uceda?
Soy una mujer corriente que un día decidió escribir una novela y le agarró el gusto.

¿Té, café o chocolate para desayunar?
Chocolate.

¿Cómo es un día cualquiera para Mayte?
Mi horario se adapta al de mi hijo. Durante el curso me levanto cuando él y dedico la mañana a escribir y atender las RRSS. Ahora, durante el verano, prefiero la noche para escribir. Vivo en una casa en el campo, tengo árboles frutales, plantas, arbustos, dos gallinas y un huerto ecológico. Siempre tengo algo que hacer.


Es una chica de todas, todas, apegada a la tierra ;-)

¿Una figura importante en tu infancia? ¿por qué?
En mi caso son dos figuras: mis padres, por ofrecerme un hogar tranquilo, alegre y lleno de cariño.

¿Recordar o soñar?
Soy una soñadora compulsiva.
Creo que para ser escritora se debe de tener una tanto por ciento de cada uno de ellos.

¿Bullicio o soledad?
Cada vez soporto menos el bullicio y valoro más la soledad.
Esto es algo que nos pasa con más frecuencia, productor directo de cumplir años jajaja.

¿A qué país te gustaría viajar?
Me encantaría hacer el Sendero de los Apalaches, en EEUU, pero tres mil kilómetros a pie entre linces, osos, lobos y montañeses perturbados, me echa un poco para atrás.

Igual encontrarte con montañeses perturbados podría inspirarte para tu primera novela negra.

¿Cuál es tu comida preferida?
Huevos fritos de mis gallinas: Mari y Morena.

Ja,ja,ja...Yo también prefiero los huevos fritos, y si no recuerdo mal creo que es también la de la escritora Mercedes Gallego y la de Rosa de la Mata del Club de Lectura: Con un libro entre las manos.

¿Te gustan los animales? ¿Tienes mascota?
Me gustan. Tengo tres perros y un gato. Las gallinas no cuentan como mascotas pero para nosotros como si lo fueran. Una noche entró un zorro en el gallinero y a la mañana siguiente solo encontramos las plumas. Ahora tenemos una habitación del pánico para gallinas. ¡Ja! Espero que no tarden mucho en aprender a pulsar el botón.

Una canción
Hotel California, de Eagles



Una película
La ventana indiscreta

No os dije al principio que a Mayte le gusta observar ;-)

Un libro
 ¿Solo uno? El señor de los anillos, no, Bosque Mitago, no, El amor en los tiempos del cólera, buf, me lo pones muy difícil.
A mí, me pasa igual, nunca sé qué decir ante esta pregunta.

¿Cuántas horas necesitas dormir para encontrarte bien?
Seis, si duermo menos me paso el día bostezando, y como no me gusta el café…

¿Crees en el amor a primera vista?
Creo en la atracción a primera vista, que puede ser tan intensa que uno sienta que se acaba de enamorar.

¿Qué importancia das a la familia?
Toda la importancia del mundo.

 ¿Qué es para ti la amistad?
 Una relación de afecto y lealtad hacia otra persona. Es muy importante en determinadas etapas de la vida, pero cuando nos hacemos adultos volcamos los afectos en la familia y solo perduran los vínculos de amistad fuertes.

¿Tienes muchos amigos o muchos conocidos?
Conservo buenos amigos, pero también me he llevado algún que otro desengaño. Los conocidos ganan siempre por goleada.

 ¿Cómo llegaste a las redes sociales, facebook, twiter…?
Comencé a utilizar Facebook cuando vivía lejos de mi familia y lo utilizaba para enviarles fotos y chatear. Twitter lo probé más tarde como herramienta de promoción de mis libros.

¿Quién o cómo te aficionaste a escribir?
Comencé a escribir diarios personales a los catorce años, y mantuve la afición hasta los treinta y tantos. Me di cuenta de que me encantaba escribir.

¿Libro en papel o lector de ebook?
Papel, pero si me quitan mi lector digital me transformo en Chucky.

¿Cuántos libros has publicado?
Tengo dos libros autoeditados: Los ángeles de la Torre y Un amor para Rebeca (traducido al alemán y al inglés) y uno publicado con editorial, Alicia y el teorema de los nombres infinitos. (Me encanta el nombre de esta novela)




¿Qué género es tu preferido, en el que te sientes más cómoda?
Mis tres novelas son románticas, aunque de distinto subgénero, así que creo que me siento cómoda entre historias de amor.

¿Cómo llevas pasar de escritora independiente a publicar con una importante editorial?
 Lo llevo normal, la diferencia es que encuentro mi libro en las librerías. Por otro lado, cuando estás acostumbrada a tener el control y a manejar tus datos, te sientes un poco rara.

¿Lees mucho?
Menos de lo que me gustaría. Leía más antes de dedicarme a escribir. Tengo un montón de libros atrasados que quiero leer.
Llevas razón, escribir y leer, a veces son incompatibles pero es tan necesario que vayan de la mano...

¿Cuál es tu momento del día preferido para leer?
 Por la noche. Me encanta arrebujarme en la cama a oscuras con mi Kindle. Leer sin estímulos alrededor es una experiencia única que te sumerge de lleno en la historia.

¿Qué te aporta el contacto tan directo que mantienes con tus lectores y con otros escritores?
 Otros escritores me aportan su experiencia, intercambiamos consejos y opiniones, algo para mí muy valioso. El contacto con los lectores es mi gasolina para seguir escribiendo.
En esto volvemos a estar de acuerdo.

Una pregunta comprometida jajaja: ¿Qué opinas de los autores independientes?
 Creo que el nivel ha mejorado mucho en relación con dos años atrás. La competencia es brutal y la única forma de destacar es ofrecer un producto de calidad.

¿Algún secreto inconfesable que quieras contarnos…?
Lo fácil sería responder que si es inconfesable no se puede contar, pero me mojaré y diré, como broche a esta entrevista (como si estuviera en tu diván) que algo que le ocurre a Eva Martín, la protagonista de Los Ángeles de La Torre, me ocurrió también a mí hace muchos años, y el terror que describo en esa escena lo viví en primera persona. Afortunadamente, para Eva y para mí, la cosa terminó bien.
Ja,ja,ja al final si quieres saber su secreto inconfesable tendrás que leer la novela Los Ángeles de la Torre.

Con gran pesar nos despedimos de Mayte y de este precioso pueblo. Estar con ella es sentir un soplo de aire fresco y en este caluroso verano lo necesitamos. Espero poder verla de nuevo muy pronto.

Puedes encontrar a Mayte Uceda en:
Su Blog Scriptorium


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Cerrando este jueves un relato


Desde aquí doy las gracias a todos los que me han querido acompañar con su relato de esa imagen disparadora. 
Aunque los temas han sido variados, en muchos de ellos hemos encontrado el regusto que deja la soledad percibida de esas personas que intuimos tras los cristales, la añoranza por lo que pudo ser y no fue, la nostalgia de un tiempo pasado que dio esplendor a esa casa, ahora, abandonada; incluso la culpa por haber cometido, supuestamente, algo que está en la mente del lector. Sin embargo, también hemos tenido momentos de romanticismo, surrealismo y retos de otros mundos.
Me ha gustado estar de nuevo conduciendo este jueves un relato.
El próximo  la cita será en el blog de Charo: ¿Quieres que te cuente? ¡Allí nos vemos!
Feliz semana.
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jueves, 28 de julio de 2016

El café




Marta va hasta el balcón arrastrando los pies. Descorre la pesada cortina de terciopelo rojo y mira hacia el cielo buscando una respuesta que no encuentra. Es un día gris, frío, desapacible, siniestro..., un día igual a los anteriores, un día en el que la congoja ahoga sus pulmones y desata la furia de su marchito corazón, un día más que añadir a una vida sin vida, un día más intentando tragar su ausencia, un día sin esperanza, un día que ojalá fuera el último día... Cierra los párpados y una lágrima solitaria comienza a recorrer con delicadeza su mejilla, como si no quisiera alertar a su dueña de su presencia. Pero Marta siente la humedad en su reseca piel y se pregunta cómo no se ha secado después de tantos días de llanto. ¿Cuántos? Se afana en sumar días para completar meses, años... ¿Tantos? Despavorida abre los ojos y suspira...
Unos pájaros revolotean en una interminable danza delante de su balcón, se posan en el alambre de la luz y se lanzan al vacío sin miedo, sabiendo que sus alas le permiten ir y venir, 
alcanzar el cielo, la libertad. Por un instante, abandona su pena para seguirlos con la mirada al mismo tiempo que un esbozo de sonrisa parece iluminar su cara. Se censura, cierra el cortinaje y se aleja del balcón. Acomoda sus ojos y busca, rebusca, escudriña en la oscuridad del salón  y de su mente hasta que lo ve. 
Un halo luminoso del color del arcoíris rodea su vaporoso cuerpo. Está sentado en su sillón favorito con una taza de café en una mano y en la otra, un cigarrillo que acerca a sus sensuales labios. Aspira una profunda calada y tras unos segundos, expulsa el humo que conforma una serpenteante voluta. Levanta sus ojos, la mira le sonríe. El corazón de Marta brinca de alegría. Entonces, se acerca despacio y se sienta a su lado, como todos los días desde aquel día, en que después de disfrutar de su café se quedó dormido para siempre.



Más relatos inspiradores en este Lugar de encuentro
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Este jueves un relato: Imagen disparadora


Este jueves nos acompañan con sus relatos:

Pepe en su blog Desgranando momentos
Monserrat en su blog Reflexiones en voz alta
Diva de noche en su blog Divagaciones nocturnas
Mag en la Trastienda del pecado
María José en su blog Lugar de Encuentro
Leonor en su blog Mi blog de fotos
Verónica en su blog Censura siglo XXI
Tracy en su blog Tracycorrecaminos
Rosa en su blog La cara oculta de la luna
Charo en su blog Quieres que te cuente
Demiurgo en su blog El Demiurgo de Hurlingham
Rosana en su blog Poemas escritos con el alma
Pedropablo en su blog Al final de la noche
Mónica en su blog Neogéminis
Ceci en su blog Notas desde el fondo de mi placard
Ainoa en su blog Noa1000words
María en su blog Algo más que palabras
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domingo, 24 de julio de 2016

Este jueves un relato: Imagen disparadora





Buenas tardes, de nuevo aquí en mi casa convoco a los jueveros para celebrar un nuevo jueves de relatos y esta vez con esta imagen como inspiradora. 
Imagino que muchos estaréis de vacaciones, pero si os apetece acompañarnos seréis muy bien recibidos.
Debo confesaros que la idea, para este jueves, no es mía. Fue Rosa Desastre la que al ver en Facebook, la excelente fotografía de esta balcón que había hecho Leonor dijo: «Hay que escribir un relato de lo que ésta ventana esconde». A esto, Leonor, respondió: «Dicen que en esa casa deshabitada hay un fantasma». 
Y eso fue suficiente para que comenzara a pensar qué podría suceder tras esos cristales, qué nos depararían los interiores de esa vetusta casa, quién la habitaría, quién querría habitarla...y de eso precisamente trata este jueves: 
A partir de la imagen, echemos a volar nuestra imaginación  y escribamos bajo las normas que ya conocéis. 
Os espero.
Besitos soleados para todos con sabor a sal

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